Cerveza alemana: tipos, costumbres y la cultura del Biergarten
Antes de vivir en Alemania pensaba que la cerveza aquí era toda igual: rubia, fría, en jarra grande. Qué equivocada estaba. La cultura cervecera alemana es uno de los mundos más complejos y fascinantes que he descubierto aquí. Y eso que yo no soy especialmente cervecera.
La Reinheitsgebot: la ley de pureza de la cerveza
En 1516 el duque Guillermo IV de Baviera promulgó la Reinheitsgebot, la ley de pureza de la cerveza, que establecía que solo podían usarse agua, cebada malteada y lúpulo. Es una de las leyes alimentarias más antiguas del mundo aún en vigor (en versión actualizada) y los alemanes la mencionan con orgullo cuando hablan de su cerveza.
Tipos de cerveza alemana que deberías conocer
- Kölsch: la cerveza de Colonia. Rubia, suave, servida en vasos pequeños de 0,2 litros llamados Stangen. Solo se puede llamar Kölsch si se fabrica en Colonia.
- Alt: la cerveza de Düsseldorf. Oscura, de fermentación alta, servida también en vasos pequeños.
- Pils: la más extendida en toda Alemania. Rubia, amarga, con buena espuma.
- Weizen o Weißbier: cerveza de trigo, turbia, con notas de plátano y clavo. Típica de Baviera pero popular en toda Alemania.
- Märzen: cerveza de primavera, más oscura y con más cuerpo. La clásica del Oktoberfest.
- Bockbier: cerveza fuerte, normalmente oscura, con mayor graduación.
El Biergarten: más que tomar una cerveza
El Biergarten (jardín de cerveza) es una institución alemana. Son espacios al aire libre, generalmente bajo castaños que dan sombra, donde se sirve cerveza y comida sencilla. Lo que los hace especiales es el ambiente: mesas largas de madera donde te sientas junto a desconocidos, el sol de la tarde, el olor a Bratwurst en la parrilla.
En muchos Biergarten puedes traer tu propia comida siempre que consumas las bebidas del local. Esta tradición bávara se ha extendido a toda Alemania y es una de las mejores maneras de mezclarte con la gente local.
La cerveza en Renania-Palatinado
En mi zona, el Kölsch es la referencia por la cercanía con Colonia. Pero también hay cervecerías locales interesantes. La zona del Ahr, famosa principalmente por su vino tinto, tiene también pequeñas cervecerías artesanales que merece la pena explorar.
No tienes que ser fanática de la cerveza para disfrutar de la cultura cervecera alemana. Yo me he convertido en alguien que aprecia una buena Kölsch en verano sentada en una terraza junto al Rin. Eso sí es un cambio que no esperaba.
